Amor Sagrado, la novela de Alfonso Saborido

No sé por qué y supongo que le pasará a muchas personas que escriben, nuestros lectores y lectoras piensan que nosotros somos los protagonistas de nuestras novelas, sobre todo, cuando nos conocen en persona o saben bastante de nosotros.

No. No es así. En ninguna de mis tres novelas, los protagonistas soy yo. Es verdad, que en todos hay parte de mí. Pero también hay parte de otras personas y también hay partes inventadas, porque los escritores de novela, sobre todo, inventamos. De eso se trata. De crear historias en nuestra cabeza y escribirlas. Contar la realidad ya es otro género. En mis novelas, hay mucho de realidad, pero también hay mucho de ficción. No aconsejo a nadie que se coma el coco pensando en si esto pasó o no pasó. O si este personaje existe o no existe. Ya te digo, que no existen como tales.

De todas formas, si tienes curiosidad por saber si tal escena o tal cuestión es inventada o inspirada en la realidad, me escribes en privado y te lo explico. Pero quiero dejarlo claro. Jamás he estado liado con un cura. Dios me libre, lo que me hubiera faltado. Solo conozco el tema.

Alberto deja el servicio militar, narrado en la novela ‘Aquella mili’, y vuelve a la vida civil, adentrándose en distintas organizaciones de la Iglesia Católica. De nuevo, tiene que volver a salir del armario en unas circunstancias más difíciles aún que en la vida militar. Pero con lo que no contaba Alberto era con enamorarse de un sacerdote y ser correspondido…

Tags – sacerdote gay

La suegra de Pedro

La curación de la suegra de Pedro por John Bridges, siglo XIX. Birmingham Museum of Art

No olvidemos que la única forma lícita de mirar a una persona de arriba hacia abajo es cuando tú tiendes la mano para ayudarla a levantarse. La única. (Papa Francisco).

Lectura del santo evangelio según san Marcos

Mc 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre, y enseguida le avisaron a Jesús. Él se le acercó, y tomándola de la mano, la levantó. En ese momento se le quitó la fiebre y se puso a servirles.

Al atardecer, cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos y poseídos del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero no dejó que los demonios hablaran, porque sabían quién era él.

De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Simón y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: “Todos te andan buscando”. Él les dijo: “Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido”. Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando a los demonios.

Alfonso Saborido

La soledad de los curas.

La soledad de los curas. Podría ser un título para una nueva novela mía, al estilo de Amor Sagrado, que podéis leer en este enlace que os dejo aquí. Pinchad sobre él.
Me ha impactado la noticia, que creo que no ha tenido el bombo en las redes sociales que hubiera merecido, sobre la aparición muerto en su domicilio de Alfonso López Benito, canónigo emérito de la catedral de Valencia.

Según InfoVaticana:
La policía nacional ha confirmado la detención de un hombre de origen sudamericano como presunto autor del asesinato del sacerdote valenciano que fue encontrado muerto en su casa con signos de asfixia. El Grupo de Homicidios arrestó al sospechoso este miércoles tras seguir el rastro del teléfono de la víctima.
Los datos de la autopsia confirman que la muerte de Alfonso López Benito, que habría cumplido los 81 el próximo 23 de junio, fue por asfixia y, según todos los indicios, el homicidio se produjo en la madrugada del pasado lunes, día de San Vicente Mártir.
El presunto asesino mantuvo relaciones sexuales con el sacerdote asesinado, quien le debía dinero. Fue este hombre de origen extranjero quien -presuntamente- al matarlo, se llevó el móvil del cura desde el cual envió mensajes de Whatsapp haciéndose pasar por su víctima y diciendo que estaría unos días fuera, con la intención de retrasar el hallazgo del cadáver.
Al parecer, el detenido acudía con regularidad a la vivienda y llegaba a permanecer varios días en la casa. Según los medios locales, el canónigo emérito de la Catedral de València solía reclutar a esos jóvenes en la calle, la mayoría de ellos entre aparcacoches del centro de la ciudad.
La afición de llevar chicos jóvenes a casa le había generado conflictos que incluso habían traspasado lo personal y habían provocado tensiones con parte del vecindario, sobre todo después de que la Policía Nacional y la Local tuvieran que acudir en varias ocasiones a la vivienda.
La información que maneja la Policía Nacional es que captaba a jóvenes en situación de exclusión social, muchos de ellos extranjeros, y les ofrecía dinero, casi siempre 50 euros, por hacer distintos arreglos en la casa, si bien casi nunca les pagaba la cantidad acordada. En muchas ocasiones las pretensiones del ahora fallecido eran de índole sexual.


Yo me pregunto qué llevó a este hombre a este modo de vida. Qué tuvo en la cabeza para caer en manos de jóvenes necesitados de dinero para mantener relaciones sexuales y terminar como acabó. Qué fue lo que le hizo hacerse sacerdote si sabía que era homosexual. ¿Nunca pensó que su vida se iba a convertir en una verdadera tortura? Pregunta que también hay que trasladarla a los sacerdotes heterosexuales, porque realmente el problema no está en la homosexualidad, es el no poder soportar ese voto de castidad que, opinión personal, no tiene sentido ninguno.
Yo creo que una persona que no puede mantener relaciones sexuales en toda su vida tiene una estabilidad desordenada y que (aquí sí, y no como muchos clérigos dicen sobre la homosexualidad), va contra natura. La sexualidad es una función humana tan importante como el comer o el beber. Si la anulas, algo irá mal. Cómo ha ido.
Me pregunto cómo serían las noches de este hombre, pensando, soñando, con una caricia, con un beso de amor, con un enamoramiento, con una vida en pareja. Cosas imposibles para un cura porque el amor no se puede comprar.
Pero a lo largo de este triste texto y esta triste desgracia, sólo puedo sacar algo positivo. La decisión de este hombre de satisfacer sus deseos primarios con prostitutos y no con niños chicos, que son más seguros para ellos, porque no asesinan, son débiles, asustados y no hablan.
Que Dios les perdone. Si pueden. Descanse en paz el alma de este pobre hombre.

Cartel de la Semana Santa de Sevilla

Autor: Salustiano García.

El gran milagro del Resucitado del Cartel de Sevilla es, por un lado, celebrar la Vida. Jesús estuvo muerto solo tres días. El resto vivo, aunque en Andalucía nos acostumbraron a verlo clavado y muerto en una Cruz. Callado. Así convenía. Para nada querían al Jesús vivo que habla en el Evangelio y pone a cada cuál en su sitio.
Y por otro, está sacando del armario a todos los homófobos del mundo, lo cual es una ventaja: el saber quienes son para apartarlos de nuestra vida y protegernos.

Yo estoy con Francisco: en defensa del Papa.

El portal Religión Digital ha empezado una campaña de apoyo al Papa Francisco y pide a los católicos que le defendamos ante los ataques de una minoría integrista compuesta por los de siempre.

Por supuesto que apoyo al Papa Francisco sin dudarlo un segundo. El Papa Francisco huele a Evangelio. Es un claro ejemplo de lo que para mí es un seguidor de Jesús. Es como si el cura de mi barrio hubiera llegado a Papa y siguiera siendo el mismo, aunque vestido de blanco. Francisco no estridente en sus vestiduras. Desde el primer momento que se asomó a la plaza de San Pedro, lo hizo humildemente, con su traje blanco. Francisco no es de grandes avenidas ni grandes capitales. Sus viajes han sido a las periferias. A las fronteras. Francisco sabe que Jesús está en el sagrario de los templos sencillos, por eso vive en Santa Marta. Pero también sabe que Jesús vive en el prójimo, por eso no ha dudado en acercarse a donde Jesús muere en el mar con los inmigrantes, a las cárceles y a los condenados donde Jesús también está presente. Se ha acercado al pobre. Convive y escucha a los expulsados, a los rechazados.

Se sienta al lado de las mujeres, cada día con muchos enfrentamientos, le está dando el sitio que se merecen de igualdad. Escucha a los homosexuales, a las personas transexuales, a las personas divorciadas. La que le ha caído por parte de los malos por el tema de la bendición del Fiducia supplicans (‘Confianza suplicante’). ¿No bendecía Jesús también a todas las personas que eran pecadoras y abrazaban el evangelio? Esa minoría integrista olvida que pecadores somos todos. Que todos somos hijos de Dios. Que todos merecemos la bendición. Que Jesús perdonó a todos sus enemigos porque no sabían lo que hacían.

Francisco es un rayo de luz en la Iglesia. Es un balón de oxígeno. Un papa valiente que se ha enfrentado a cuestiones como la pederastia, cosa que nadie ha hecho nunca. Que ha puesto a los cardenales envueltos en el pecado de la soberbia y la riqueza en su sitio.

Francisco, tienes el apoyo mío y el de toda la Iglesia. Pero tienes el apoyo más grande: el del Espíritu Santo. El malo no va a poder contigo porque estás lleno de Jesús. Larga vida al Papa Francisco.

Fiducia supplicans o cómo sacar a los homófobos católicos del armario.

Lo que sin duda se ha hecho con buena intención, la Fiducia supplicans por parte del Vaticano, se ha convertido en un látigo contra las personas homosexuales católicas, porque está dirigida a ellos. A quien no es católico, en realidad le importa muy poco o nada, que un sacerdote católico bendiga su relación.

La bendición propuesta con un protocolo más complicado que el que se utiliza para bendecir a los animales en la fiesta de San Antón en Jerez de la Frontera, por poner un ejemplo, solo ha servido para echarnos a las fieras, como si de un circo romano se tratase, a las personas homosexuales, criadas en la Iglesia Católica, con nuestra fe intacta, pero en la realidad, expulsados de esta Iglesia que nos desprecia continuamente.

Estamos acostumbrados a vivir en la frontera. Las bendiciones de los curas homófobos no las necesitamos, entre otras cosas, porque con la hipocresía ya común en la Historia de la Iglesia, estas bendiciones a parejas homosexuales se están dando de hecho desde hace muuuuuuucho tiempo.

Pero en la Iglesia Católica, la norma es que mientras no se hable de algo, este algo, no existe.

Pero hay tantas cosas que existen en la Iglesia y de las que no hablamos ¿verdad?

La homosexualidad, tan cotidiana, tan presente en la Iglesia día a día…

Eso me hizo escribir una novela en la que cuento la historia de una relación entre un sacerdote católico y un joven catecúmeno, basado en hechos reales, aunque los personajes no son reales y si hay algún parecido con la realidad, es pura coincidencia.

Los laicos católicos que no nos escondemos ni ocultamos nuestra homosexualidad, hemos recibido siempre el apoyo de los sacerdotes homosexuales que llevan su voto de castidad con dignidad, pero también el acoso de religiosos homosexuales, buscando lo que se conoce un rollito… que por cierto, son los más homófobos luego de cara al público.

Este ‘Amor Sagrado’ que escribí, no es tanta ciencia ficción como parece. Lo puedes leer gratis en Amazon Kindle.

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