Reiki para escépticos y personas que no creen en él

por | 12 de agosto de 2019
Reiki en cabeza

Reiki en cabeza

Hay un continuo debate sobre si la práctica de reiki es ciencia o no, maniféstandose mucho desconocimiento tanto por los partidarios de que sí o de que no.

Voy a dejarlo bien claro desde el principio como maestro que soy y la experiencia que tengo en su práctica y en su investigación y enseñanza: el reiki no es ciencia. No se puede demostrar sus efectos a través de método científico. Es así de claro. Lo que no quita que la práctica de reiki no sea beneficiosa.

Sabemos que reiki está compuesto de REI y de KI. El REI sí es verdad que existe. Es la energía cósmica, la energía del universo, compuesta por luz, rayos x, gamma, etc… y el KI es la energía vital, que es la energía que produce el cuerpo humano por sus diversos procesos fisiológicos, algo que también existe. 

Lo que no está demostrado científicamente es que a través de las manos se pueda canalizar la energía REI para llevarla al cuerpo y rellenar los huecos que la enfermedad deja sin energía KI.

Ahí entra la fe. O te lo crees o no te lo crees. Es cuestión de cada cuál. Por eso, la práctica del reiki no es Ciencia.

Otra cosa son sus efectos. La imposición de manos sí produce un efecto agradable en el cuerpo que hace que la persona se relaje. Un estado de relajación que nos quite el estrés que produce una enfermedad es un hecho y eso sí se puede demostrar científicamente. Toda persona que se somete a una sesión de reiki va a experimentar una sensación que le producirá bienestar y un cambio en su estado de ánimo a mejor, que facilitará la lucha contra la enfermedad. Es ciencia y es sentido común: se puede luchar mejor contra la enfermedad con un estado de ánimo positivo que con un estado de ánimo triste.

Y ya está. Ese es el efecto del reiki, no más. Porque el reiki no cura las enfermedades. Quien diga que cura, está mintiendo y encima cometiendo un posible delito de fraude. Reiki ayuda pero no cura. La esencia es la imposición de las manos. Da igual que creas o no en la historia de Mikao Usui y la práctica que nos enseñó.

Por tanto, también podemos deducir de esto que la práctica de reiki la puede hacer cualquiera. No hace falta ser iniciado ni tener un don especial. Sólo con que aprendas a hacerlo ya es eficaz.

Otra cuestión importante es el uso de los símbolos de reiki en la práctica. Así lo enseñó Mikao Usui. ¿Se puede dar reiki sin símbolos? Por supuesto. El efecto es el mismo. Porque ya digo que lo importante de la cuestión está en la imposición de manos. Así que una persona puede dar reiki sin tener que ser iniciado ni tener que utilizar símbolos. Sólo sus manos.

Pero nos enfrentamos a la tradición.

La iniciación es necesaria para algunos porque creen en la tradición iniciada por Mikao Usui. Otros consideran la iniciación indispensable porque así mantienen su negocio de cobro por iniciaciones, algunas a precios increíbles. También la iniciación es indispensable para otros porque necesitan el certificado o el diploma para acreditar que has sido iniciado en reiki y que has aprendido con un maestro. ¿Es necesario el diploma? Si la persona sabe hacerlo bien ¿por qué necesita un certificado? Eso queda a elección de quien se quiera poner en manos de un terapeuta de reiki.

Entonces ¿por qué esta polémica de ciencia sí ciencia no o pseudociencia? 

Por un lado, los científicos critican que esta práctica no es ciencia y se fijan sobre todo en las personas que practican reiki como si fueran médicos, gran error. El reiki se puede practicar también como una cosa personal, que es lo que yo creo mejor. Pero no les falta razón a los científicos en estas críticas. Es verdad que hay mucho fraude.

Por otro lado, los ‘profesionales’ del reiki, gente que dedican todo su tiempo completo a dar reiki y cobrar con ello, quieren convertir la práctica de reiki en una profesión. Suelen imitar al personal sanitario, cuando no lo son, vistiendo con ropas blancas, y cuando les ves, no sabes si estás ante un practicante de reiki o ante un enfermero o médico. Intentan que se legalice la práctica de reiki en hospitales para poder entrar en ellos. Algo con lo que no estoy de acuerdo. El practicante de reiki no es personal sanitario ni tiene conocimientos de medicina. En modo absoluto deben entrar en los hospitales a dar reiki porque no están preparados y pueden ocasionar problemas. Otra cosa es que sea personal sanitario el que quiera dar reiki o el mismo paciente que lo practique con él o un familiar acompañante con él. Porque como ya digo, la práctica de reiki es una experiencia personal, no social.

Y huya de la persona que aparte de reiki, le ofrezca otro tipo de terapias. Reiki es reiki. Y ya está. No más.

Su práctica queda a su elección. Lo que usted quiera creer está en su libertad, pero ¡ojo! no caiga en mano de incautos y de timadores que pueden hacerle mucho daño. Y no lo olvide, la práctica de reiki está basada en la tradición de Mikao Usui, pero que usted puede reducirla a la imposición de manos, con los mismos resultados.

Y el reiki a distancia… bueno, ya lo he comentado en anteriores posts. Enviar reiki a distancia no sirve para nada si la persona que lo recibe no sabe recibirlo, que es haciendo una sesión de reiki. Hay que aprender a darse reiki a uno mismo y a los demás. Enviar reiki a secas es como la magia o como la oración, muy poco efectiva, tan solo puede permitir un efecto placebo pero pierde toda la sensación de la imposición de manos, que es lo fundamental en la sesión de reiki.

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